Lo resolvió una jueza de Río Segundo. La chica, de 15 años y mamá de un bebé de tres meses, sufría castigo de parte de su padre y su novio.
Una jueza de Río Segundo, Córdoba, ordenó el traslado de una mamá de tan sólo 15 años de edad a una residencia de madres adolescentes, para preservarla de la violencia familiar que ejercían sobre ella su padre y su novio.
La medida fue dispuesta por María de los Ángeles Palacio de Arato, a cargo del Juzgado de Control, Niñez, Juventud, Penal Juvenil y Faltas de la ciudad de referencia, ubicada a 37 kilómetros al sudeste de la capital cordobesa.
La magistrada dispuso prorrogar el traslado de la menor y su bebé -de apenas tres meses- a un centro dependiente de la Secretaría de la Niñez, Adolescencia y Familia de la Provincia (Senaf), quien había adoptado la medida preventiva.
Lo más pertinente. La funcionaria judicial consideró que la resolución, adoptada en los términos de la Ley Nº 9944, es la "más pertinente" y ajustada al mandato constitucional de preservar el interés superior del niño (artículo 3 de la Convención sobre los Derechos del Niño).
Esto, teniendo en cuenta que la madre de la joven fue vulnerada en su integridad sexual por el propio progenitor de la nena, cuando esta era niña, y el rol de madre siempre lo cumplió su abuela. El año pasado la madre de la menor concurrió a la Senaf por los problemas familiares que tenían con la joven.
Como modo de solución a la problemática, se resolvió que la adolescente, entonces de 14 años de edad, fuera a vivir a la casa de su novio.
Si bien durante la audiencia celebrada, la joven manifestó sus deseos de volver a la casa de su novio, la jueza concluyó que esta decisión, acordada el año pasado entre la abuela de la menor y la Unidad de Desarrollo Regional (Uder) de Río Segundo, no había sido acertada, dado que a los dos meses de convivencia la niña quedó embarazada.